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Fobias

Debes saber, que un poco de miedo en algunas situaciones no hace daño; al contrario, es como una alarma natural que nos puso la creación misma para mantenernos seguros.

Pero a veces, el miedo nos juega malas pasadas y nos hace transformas situaciones que no suponen ningún peligro en fobias.

¿Qué es una fobia?

Padecer una fobia, implica sentir un pánico desproporcionado dirigido hacia una situación, animal u objeto que no tiene la posibilidad aparente de hacernos daño, pero aun así, dentro de nuestra mente, lo consideramos altamente amenazante.

Esto nos lleva a manifestar síntomas físicos y psicológicos propios de un ataque de pánico sin poder controlarlo despertando las miradas de aquellos que consideran esta conducta anormal.

Ejemplo, la pupafobia (miedo a los títeres), la talasofobia (miedo al mar) o la claustrofobia (miedo a los lugares cerrados)

Fobia Síntomas

Son múltiples los tipos de fobias que existen, sin embargo, todas responden a una emoción primaria que es el miedo y los síntomas de éste, son siempre los mismos; gritos, desmayo, deseo de escapar, sentimientos de amenaza, aceleración del ritmo cardíaco, presión en el pecho, sofocación, entumecimiento y hasta nervios en el estómago.

Si observas que ante un estímulo externo eres el único que manifiesta estos síntomas, posiblemente estés afrontando una fobia.

Causas de las fobias

A decir verdad, las causas de los diferentes tipos de fobias no han sido determinadas por completo. Se presume, que pueden deberse a la vivencia de hechos traumáticos o a la repetición de una conducta previamente tenida por los parientes cercanos, es decir, fobias transmitidas de padres a hijos que le hagan al individuo condicionarse a una realidad distorsionada.

Cuando se alcanza el nivel de fobia, ya se empieza a hablar de un trastorno, que dependiendo su intensidad o que tanto perjudique la vida cotidiana, sería necesaria la intervención de un especialista.

Tratamiento habitual contra las fobias

Cuando una persona desarrolla una fobia, puede intentar primeramente vencerla por sí mismo indagando un poco sobre la causa de su miedo a ver si con un poco de información, logra canalizar sus emociones.

Ejemplo, si sufres de hidrofobia (miedo al agua) quizás informarte un poco sobre este recurso y sus beneficios podría ayudar a minimizar el temor.

Pero, si la fobia ya está arraiga en el individuo cayendo incluso en un cuadro de trastorno obsesivo compulsivo fóbico o cualquier otra enfermedad psicológica, lo mejor será acudir al especialista para que asigne las terapias adecuadas y recete fármacos que ayuden a aligerar los síntomas fisiológicos provocados por el miedo.

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