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Agresividad

agresividad

No cabe duda, de que la tolerancia y la asertividad son principios que deberíamos dominar muy bien, pero al no hacerlo, somos propensos a usar la agresividad como medio de respuesta, y aunque hasta cierto punto es normal, veremos aquí hasta qué punto no lo es.

¿Qué es la agresividad?

La agresividad es una forma de reacción violenta del individuo cuando se siente ofendido u amenazado de algún modo y la utiliza para atacar o defenderse de forma espontánea o premeditada.

Ser agresivo no solo es dar golpes o bofetones, también se considera agresividad insultar, humillar o manipular a terceros para que juzguen o señalen al blanco de nuestro ira.

Las emociones que gobiernan en este tipo de respuestas son la ira y la frustración acompañadas de un deseo inminente de demostrar quién es el superior.

¿Cuáles son las expresiones de ira más comunes?

Hablaremos de expresiones de ira puesto que no son síntomas de una enfermedad como tal, sino respuestas asociadas a una emoción específica que es lo que conocemos como agresividad.

La ira o agresividad se manifiesta hacia otras personas, objetos, animales o hacia uno mismo. La forma de hacerlo es mediante:

  • Golpes e insultos
  • Malos gestos
  • Sarcasmos
  • Critica mal intencionada o manipulaciones
  • Lanzamiento de objetos
  • Auto laceraciones (en el que caso de dañarse a uno mismo)
  • Asesinatos, que es la forma de violencia más contundente.

Causas de la Agresividad

Los motivos por el cual una persona puede volverse agresiva tiene mucho que ver con su infancia, concretamente con el ambiente en el que ha crecido y se ha desarrollado.

Los progenitores y su círculo más cercano son lo que pueden llevar a reaccionar a un niño con violencia ante situaciones frustrantes. A esto se le conoce dentro de la psicología como el Comportamiento Aprendido.

En la edad adulta el motivo por el cual una persona se vuelve agresiva como respuesta a un hecho o situación desagradable momentánea,  y su intensidad dependerá del estímulo y el carácter de la persona.

Por ejemplo, si caminamos por la calle y alguien nos insulta sin razón, posiblemente podríamos elegir también insultarle (reacción agresiva común) o demostrar civismo (respuesta pacífica). Algo desproporcionado seria golpear a quien nos agredió hasta cansarnos.

Tratamientos contra la Agresividad

Cuando la agresividad se ha vuelto parte del día a día de la persona, es un buen momento para pedir ayuda y ponerse en tratamiento para la agresividad.

Esto lo puedes detectar si ante situaciones normales de frustración, actúas con comportamientos abusivos, explosivos e incluso recurres a la violencia física.

El primer paso es reconocer que eres agresivo y éste es lo principal en un tratamiento para control de la ira. En segundo lugar te aconsejo que acudas a un psicólogo especializado en terapia cognitivo conductual, la cual ha logrado numerosos avances y casos de éxito en este tipo de trastornos psicológicos.

A medida que avance el tratamiento para la agresividad, te darás cuenta que la percepción real de los acontecimientos de tu día a día y aprenderás a canalizar esos impulsos agresivos que antes no lograbas controlar.

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